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Guía metodológica para la integración metropolitana sostenible de los sistemas de metro ligero.

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Introducción

Partir de la concepción de integración de cualquier elemento infraestructural o urbanístico, y sobre todo de un modo de transporte como el metro ligero, es en primer lugar pensarlo en el medio en el que éste se inserta y en concreto en el modelo territorial dentro del que debe desarrollarse. Expresado de forma directa, cualquier modo de transporte debe integrarse en un sistema completo y complementario de trasporte que a su vez debe integrarse en una forma y organización urbana, es decir en un modelo territorial concreto.

 

En nuestra sociedad esta forma y organización urbana, con los requisitos de dimensión que necesita un modo como el metro ligero, es indudable la metropolitana y en consecuencia es necesario afinar los componentes y características del modelo territorial metropolitano para que sea factible una correcta integración del mismo en el medio que se inserta. Debe precisarse en todo caso que por lógica coherencia nuestra escala de referencia es la metropolitana y que el nivel de intervención que se abordará es el de la planificación territorial a dicha escala, no abordándose en este capítulo cuestiones de diseño o proyecto a escalas de tejido urbanos

 

De acuerdo a lo anterior en el presente Informe se presentan los componentes más importantes del modelo territorial metropolitano teniendo como referencia nuestro contexto más cercano que es lógicamente el que inspira la formulación de una propuesta de integración. El contenido de este Informe, de acuerdo a su objetivo principal, huye de análisis descriptivos (en todo caso, referenciados en la bibliografía) y se centra en la presentación de pautas estructurales del modelo metropolitano pero incidiendo en las metodologías, procedimientos y fuentes de información que permiten la elucidación de dicho modelo.

 

Cinco partes se han considerado relevantes para definir el modelo territorial desde la perspectiva de su integración en los sistemas de transporte.

 

La primera, aunque parezca obvia, es la de la definición y delimitación de la actual ciudad real, que en su escala metropolitana está lejos de ser no ya asumida sino simplemente conocida, incluso por las propias instancias que trabajan en estas cuestiones. En consecuencia, es necesario contar con metodologías y procedimientos homogéneos y coherentes para establecer la naturaleza y escala real del modelo territorial que be integrarse.

 

Como segunda parte se consideran los dos componentes básicos constitutivos del modelo territorial la estructura y la organización funcional de espacio metropolitano. La primera definida a través de los grandes elementos materiales configuradores de la forma urbana y la segunda dilucidada a través de las condiciones de la organización espacial de la movilidad residencia-trabajo como variable que vincula los dos principales mercados del espacio urbano el de vivienda y el de trabajo.

 

La tercera parte incide en los elementos de evolución y cambio en el modelo territorial, que en nuestros urbanos son fundamentalmente de crecimiento. Incluye tres secciones; una primera más general dedicada a los grandes pautas estructurales de cambio tal como estos se definen por el crecimiento poblacional y la movilidad residencial; uno segundo dedicado a los cambios físicos de uso de suelo, con especial énfasis en los urbanos y su relación con la dinámica poblacional, y uno tercero centrado en los Grandes Centros de Actividad como protagonistas relevantes de las nuevas tendencias de crecimiento en los espacios metropolitano e inductores de pautas crecientes de movilidad.

 

La cuarta parte ya se centra en la vinculación entre los diferentes elementos del modelo territorial metropolitano y la forma en que se distribuye y organiza la movilidad, especialmente de nuevo la movilidad residencia-trabajo como componente clave y determinante de la movilidad metropolitana, y su relación con los modos de transporte en los que ésta se canaliza.

 

Finalmente, se trata el papel de los instrumentos de planificación y gestión vinculados al modelo territorial y específicamente en aquellos aspectos más directamente relacionados con las cuestiones relativas a los sistemas de transporte, abordando su adecuación a los elementos anteriormente planteados del modelo territorial y su posición reactiva, preactiva o proactiva frente a ellos.